sábado, 3 de enero de 2009

VALORES ÉTICOS Y RESPONSABILIDAD SOCIAL

¿Puede existir una sociedad sin objetivos comunes, que no se base en los valores de libertad, dignidad, autonomía, solidaridad, justicia? Definitivamente que no puede denominarse sociedad a una organización colectiva en la que los valores éticos brillan por su ausencia. Pero que valores asumir, he aquí una propuesta.
En primer lugar, es necesario establecer qué es la sociedad. La sociedad no es un conjunto de personas que viven en una comunidad, es más bien un conjunto de relaciones sociales de producción. Esto quiere decir que existe una estructura social, en la que las personas se organizan para convivir, se adopta una forma de propiedad sobre los medios de producción, se ocupa un lugar en el proceso de producción: el de propietario de los medios de producción o el de usufructuario de su fuerza de trabajo. Y se adoptan ciertas normas de comportamiento personal y de convivencia colectiva entre sus miembros.
Considerando que la sociedad es responsable de lo que le acontece, no puede exigírsele a una sola institución social asumir la responsabilidad.
Las personas (en ética persona es completamente distinto de individuo individual) somos responsables de estar organizados para participar activamente en la praxis social: somos responsables de lo que se produce material e intelectualmente, de lo que se experimenta e investiga y de la organización política de la sociedad. Una sociedad bien organizada, permitiría el desarrollo de todas las facultades humanas.
Desde esta perspectiva, las instituciones sociales nacionales y supranacionales son responsables de la situación en la que se vive. El Estado es responsable de garantizar la felicidad de los ciudadanos, los partidos políticos son responsables de la organización y participación política de la sociedad en la lucha por el poder, los distintos medios de comunicación de informar y convertir la información en conocimiento, las escuelas de enseñar a vivir productivamente, los artistas de difundir un arte realista y educador, los trabajadores de estar agremiados, las instituciones de salud, de prevenir las enfermedades, las fuerzas armadas de defender a la patria, entre otros. Pero no sólo las instituciones son responsables de lo que nos toca vivir, sino que todos somos responsables.
En conclusión, además de los valores éticos fundamentales, se debe destacar la participación política de las personas en la vida de la sociedad, el valor de la convicción, por el que las personas además de tener la capacidad de discernir sobre lo bueno y lo malo, es capaz de defender con coraje lo bueno y luchar con denodada energía contra lo malo. Actuar es el valor clave en estos tiempos. Sin ella, sirve muy poco ser, estar, existir. ¿Por qué ya no se enseña y aprende a pensar; por qué no se enseña y aprende filosofía, por qué ya no nos preocupa el ser, el estar?, ¿por qué no podemos comprender el todo? porque han manipulado nuestra consciencia hasta convertirnos en individuos autómatas.

ÉTICA Y PROBLEMAS SOCIALES
Generalmente cuando se habla de problemas sociales, se pretende soslayar la dimensión de dichos problemas. Los grupos de poder orientan su lucha por la defensa del “medio ambiente”, el narcotráfico, el terrorismo, la pobreza, los derechos de los animales, la prostitución, el hambre, las guerras, etc. Estos problemas en realidad son subproblemas, consecuencias de una mala organización social.
En esta oportunidad se pretende disertar acerca del problema social fundamental de la sociedad y de las posibilidades de la solución a los problemas humanos.
Cuando los grupos de poder dicen defender el medio ambiente, distraen a los explotados sobre la defensa de sus recursos naturales. Es bueno proteger el medio ambiente, pero es mejor defender y tener consciencia sobre el medio geográfico. No sólo se debe defender el medio ambiente, se debe defender fundamentalmente la utilización racional de los recursos naturales.
Las guerras son justas o injustas, son justas si defienden los intereses de la humanidad o de toda una nación, es injusta si defiende los intereses de pequeños grupos privilegiados socialmente. El terrorismo es una acción que, generalmente, utiliza la violencia para conseguir fines políticos para resolver un problema social o individual. El terrorismo lo pueden realizar organizaciones secretas, partidos políticos, el Estado.
El problema es que se denomina terrorista a las personas, organizaciones sociales o países que luchan por la libertad de sus pueblos, que luchan por su independencia política y cultural. No se plantea que el terrorismo es una respuesta frente a la agresión que los grupos de poder ejercen sobre los explotados, es decir, el terrorismo generalmente es una consecuencia, una respuesta a la opresión a la que son sometidos estos entes sociales.
El narcotráfico es el comercio de drogas tóxicas en grandes cantidades. Lo cual quiere decir que no lo puede hacer cualquiera, salvo que se le financie.
Las medidas que se toman en el mundo para “luchar” contra el narcotráfico son sólo una pose política de los gobiernos, especialmente la de Estados Unidos. Los españoles utilizaron la coca y el aguardiente para embrutecer a la población profunda del Perú. Los británicos utilizaron el opio para dominar al pueblo chino. Los norteamericanos usaron y utilizan la marihuana para controlar a su juventud rebelde, también le proporcionan a sus soldados para que puedan matar y no tener remordimientos.
La pobreza se supone que es producto de la pereza, falta de un desarrollo autónomo de las facultades del individuo, pero en realidad la pobreza es producto de la explotación de los pueblos, de la exclusión social que es una consecuencia de esta explotación. Los tecnólogos sociales plantean hoy que con 25 dólares mensuales asignadas a las mujeres pobres del Tercer Mundo, se resuelve el problema de la extrema pobreza. Este criterio es, por supuesto, ridículo.
Sobre la democracia se la ha convertido en el non plus ultra de la organización social, cuando en realidad cualquier persona que piensa sabe que todo se puede mejorar, perfeccionar indefinidamente. El perfeccionamiento de la democracia conduce inevitablemente al socialismo en el que la propiedad es personal y las relaciones de producción son de cooperación y ayuda mutua.
Los problemas sociales que afronta la humanidad son la de su constitución. ¿Existe una sociedad planetaria o existe una humanidad excluida, segregada?
Es la democracia el poder de una clase socio económica que se sucede en el poder cada cuatro o cinco años. ¿Se puede hablar de democracia cuando la humanidad vive en condiciones infrahumanas?
La democracia en abstracto no existe, existe la democracia burguesa y la democracia proletaria. En la democracia burguesa, la clase que detenta el poder utiliza la violencia y el consenso para someter a la clase excluida del poder, a los explotados. De esto resulta que la democracia burguesa resuelve sus problemas existenciales en desmedro de los intereses de la mayoría.
Por otro lado, la democracia proletaria utiliza la violencia y el consenso para someter, justamente, a la clase burguesa, a la clase explotadora.
Como puede verse lo que se denomina problemas sociales, son en realidad consecuencias de un problema social esencial y neurálgico: el de la forma de propiedad de los medios de producción y las relaciones sociales de producción.
El problema fundamental de la sociedad es el de la propiedad privada de los medios de producción y el problema de las relaciones sociales de producción. La historia ha demostrado hasta la saciedad que la propiedad privada de los medios de producción, conduce a la humanidad a una forma de vida infrahumana, a la extinción de la especie humana; además, las relaciones de explotación del hombre por el hombre, son las relaciones más odiosas y deplorables que pueden haberse establecido en la sociedad. La competencia, la explotación, la discriminación, han conducido a una atomización de los individuos, a la negación esencial de la sociedad.

PROBLEMAS ÉTICOS EN LAS EMPRESAS MODERNAS.
La paradoja del robot. Los capitalistas (burgueses) pensaban que los obreros eran causa de las crisis cíclicas del sistema capitalista, así que idearon automatizar la producción en las fábricas, reemplazar a los obreros por las máquinas. Una máquina, creían, no hace huelga, no orina, no se enferma, no haraganea, no tiene problemas familiares. Por lo tanto, la automatización sería la actividad clave para incrementar la productividad de la empresa y por tanto incrementar la tasa de ganancia capitalista. Lo que no sabían estos ilusos burgueses era que la ganancia del sistema capitalista es inversamente proporcional al ingreso de los trabajadores.
Cuando estas empresas automatizaron la producción produjeron más desempleados. Las consecuencias podemos verlas a la vista, Los trabajadores al no tener empleo, no tenían dinero, y al no tener dinero no podían comprar mercancías, y al no poder comprar mercancías, los capitalistas no podían circular su capital, y el capital al no circular, no produce ganancia.
Las empresas modernas se han convertido hoy en empresas transnacionales cuyo fin último es la ganancia, aun cuando sus ganancias afecten los intereses de la humanidad. Esta empresa moderna ha generado las condiciones para que los individuos, aunque no tengan trabajo estable, sea sujetos de crédito y puedan comprar compulsivamente.
Esta política económica mundial ha conducido a una de las crisis más álgidas de la historia de la humanidad. El capital industrial militar está devorando al capital financiero, al capital especulador. Las soluciones que se han tomado para resolver este problema ha pasado por la intervención del Estado para defender a los capitalistas especuladores y por cierto, a algunas empresas vinculadas a ella.
Flexibilización o involucramiento
Las empresas modernas han tomado dos posiciones respecto al trato a los trabajadores, la “Toyota” por ejemplo, plantea la necesidad de involucrar a sus trabajadores. Estabilidad de por vida, buenos sueldos, promociones, seguros sociales. A cambio de ello le exige al trabajador que sea creador y autosuficiente en el proceso de producción. Esta situación permite a los empresarios incrementar considerablemente su tasa de ganancia; a cambio de ello, así como el estrés fue la enfermedad producida por la revolución industrial, los trabajadores mueren hoy súbitamente.
La otra posición es asumida por las empresas norteamericanas, la flexibilización, es decir la explotación más irracional a la que puede someterse a los trabajadores. Con la transnacionalización de las empresas (globoeconomía) han trasladado sus centros de operaciones a los países del Tercer Mundo, en el cual producen pagando menos de cien dólares a los obreros, sin beneficios sociales, ni seguros, ni vacaciones.
Estos dos modelos fundamentales de organización de las empresas modernas han sido tomados indistintamente por los países explotadores, con las variantes correspondientes a cada economía.
Las empresas modernas también tienen problemas de superproducción, como la producción es masiva, automatizada, y las empresas compiten entre sí por los mercados, los productos quedan rápidamente obsoletos, de tal forma que los capitalistas se quedan con reservas de mercancías que ya no puede almacenar sino que tiene que destruir.
Estas decisiones técnicas sobre el destino de las mercancías obsoletas se realizan a pesar de tener a una humanidad hambrienta y sumida en la ignorancia.
Para terminar, la responsabilidad social es el cargo moral que resulta del yerro de organizar esta sociedad, es la obligación que se tiene socialmente que hacer para poder convivir sumamente bien. Es responsable la sociedad a través de todas sus organizaciones. Cada uno de nosotros es responsable de lo que está pasando en el mundo. Por estar esperando a que otros hagan algo por nosotros, cuando en realidad nosotros somos los que debemos hacer, los que debemos ponernos en tensión y actuar en el mundo de acuerdo a las nuevas exigencias sociales.
Existe una responsabilidad social por todo lo que viene ocurriendo en el planeta, plantearse el problema de la responsabilidad desde un punto de vista individual es un error de comprensión de la naturaleza humana, el hombre es un ser social, por eso nacemos desprotegidos, apenas balbuceamos, luego gateamos y cuando estamos aprendiendo a caminar, no caemos una y otra vez, hasta que logramos una relativa autonomía de movimiento.
Nuestra existencia, nuestra abundancia o nuestras carencias en última instancia se la debemos a la sociedad. Si la sociedad esta bien organizada, le debemos nuestra solvencia; si la sociedad está mal organizada, le debemos nuestras limitaciones y carencias.